Tuesday, July 8, 2008

No es venga nza, es cas tigo

Con esta sentencia pronunciada por el Castigador en la reciente adaptación del personaje de Marvel Comics, el film parece querer homenajear, aunque lo haga de forma totalmente inconsciente, al cambio de título que recibió en España la versión previa del mismo, en una producción de serie B dirigida por Mark Goldblatt y protagonizada por Dolph Lundgren.

Y es que aunque hoy parezca mentira, hubo un tiempo en que en nuestro país el hecho de que un film estuviese basado en una serie de comic books norteamericana no era en ningún caso considerado como un reclamo comercial. Corría el año de 1989, por lo que aquel The Punisher era coetáneo de la película que lo empezaría todo: el primer Batman de Tim Burton. Y claro está, todavía faltaban muchos años para la eclosión de adaptaciones de tebeos superheroicos, tanto de DC como -y sobre todo- de Marvel, y producciones como las trilogías de Spider-Man de Sam Raimi o los X-Men de Bryan Singer y Brett Ratner no eran ni soñadas por los aficionados.

Por ello, The Punisher no llegó ni a la cartelera española, estrenándose directamente en vídeo para el mercado doméstico, y además con el subtítulo de El Vengador. Por aquel entonces, a nadie parecía importarle cómo traducían el cómic original en el seno de Ediciones Forum (esto es, la división de cómics de Planeta de Agostini).

Revisitada hoy, y más allá de algunas carencias, la película ha ganado con el tiempo y se mantiene como una digna producción de serie B y una respetable mirada cinematográfica acerca del personaje creado en las páginas de The Amazing Spider-Man #129 como secundario de lujo, pero cuyo carisma lo llevó a protagonizar varias series propias.

Las carencias del largometraje se hacen patentes sobre todo en lo referente al presupuesto del mismo (bastante bajo, y lamentablemente se nota), así como en las escasas dotes interpretativas de Dolph Lundgren (aunque hay que reconocer que, físicamente, da el tipo como un Frank Castle de carne y hueso) y el comedido talento de Goldblatt como realizador: no es de extrañar que este The Punisher fuese su último largometraje, concentrándose desde entonces en su carrera como montador, al servicio de directores como Joe Dante (Piraña, Aullidos), James Cameron (sus dos entregas de Terminator, Mentiras arriesgadas), Paul Verhoeven (Showgirls, Starship Troopers, El hombre sin sombra) o Michael Bay (Armageddon, Pearl Harbor, Dos policías rebeldes 2).

Por su parte, el guión de Boaz Yakin (director de Fresh) se toma muchas libertades: no verán en el film la característica calavera del Castigador, que sí respetó la cinta dirigida por Jonathan Hensleigh en 2004; y la muerte de la familia de Castle no es casual, sino una venganza fruto de su trabajo como policía, algo que mantuvo también el film protagonizado por Thomas Jane. Pero pese a ello, el film logra captar la atmósfera del cómic original, en una trama criminal que enfrenta a la mafia italoamericana (capitaneada por el villano del film, encarnado por Jeroen Krabbé) y la yakuza japonesa, la cual secuestra a los hijos de los capos mafiosos, lo que obligará a Castle a aliarse con sus encarnizados enemigos al menos momentáneamente.

Vista con la perspectiva que da el paso del tiempo, The Punisher (El Vengador) nos parece una producción digna, al estilo de las producidas por Menahem Golan y Yoram Globus, tipo Delta Force o Cobra. Por lo tanto, es un film más inspirado en referentes cinematográficos que en el cómic en que se basa, por más que Stan Lee aparezca señalado como consultor de la producción. Ahí está, para subrayarlo, la presencia hoy muy cult de Louis Gossett Jr., de Oficial y caballero o la saga Águila de acero, encarnando al policía que investiga el caso del Castigador. Perdón, del Vengador.

No obstante, y a pesar de sus valores, seguimos prefiriendo la versión de 2004, esa tan injustamente denostada por la crítica, y que nos parece muy superior a otros despropósitos surgidos de la factoría cinematográfica de Marvel, como Daredevil, Elektra o las dos entregas de Los 4 Fantásticos. Aunque, bien es cierto, un personaje como el Castigador es, por su propia idiosincrasia, más fácil de trasladar a la gran pantalla que los míticos superhéroes creados por Stan Lee y compañía. Porque su idiosincrasia es la de los más oscuros thrillers vengativos y fascistas de la serie B cinematográfica de los años 70 y 80, deleznables desde un punto de vista ideológico pero muchas veces una auténtica gozada que alimenta nuestros más bajos instintos morales y estéticos.

Historias del olvido parte, ya desde su mismo título, más aún, de su mera existencia, de una paradoja: la teórica imposibilidad de narrar algo que se ha olvidado. Pero esta obra, que más allá de ciertos titubeos ha venido para quedarse (y recordarse), está en vuestras librerías desde hace un par de meses, en una estupenda edición por parte de Dolmen Editorial (que empieza a apostar por la elegante tapa dura en su línea de tebeo autóctono: véanse, aparte de esta, las recientes ediciones de Ramalho y Los Cabezones de las Galaxias), reclamando vuestra atención al asomarse por entre un montón de novedades de bastante menos enjundia. Y volviendo a las paradojas: estas obras de menor calado acaban siendo nominadas (e incluso premiadas) en los premios a lo mejor del año, mientras que este volumen colectivo parece estar condenado a un injustísimo olvido.

Efectivamente, Historias del olvido es una obra de autoría compartida: al guión se encuentran el español Javier de Isusi y el argentino Luciano Saracino, que articulan una suerte de vidas cruzadas en viñetas, entrecruzando las vidas de nueve personajes. Estos son: Daniel, cuyo padre enfermo de alzheimer permanece ingresado en la clínica Nuestra Señora del Recuerdo; Floriano, el padre de Daniel; Clara, enfermera del mismo hospital; Carla, compañera de piso de la anterior, y que trabaja en una tienda de música; Hugo, miembro de un grupo de rock que compra en la tienda de Carla; Teo, al que Hugo conoció en el videoclub; Beatriz, la novia de Teo; Marina, vecina de Beatriz, y propietaria del kiosco que está situado enfrente de la clínica; y el doctor Sebastián, que cuida de la enfermedad del padre de Daniel.

A partir de este reparto, Saracino y De Isusi conforman una fábula a medio camino entre el costumbrismo propio de los slice of life y la fantasía del realismo mágico latinoamericano, que arranca como una narración acerca de uno de los males más dolorosos de nuestra sociedad (el alzheimer), pero que no se queda en mera denuncia de la situación que viven los aquejados de dicha enfermedad y aquellos que le rodean, y va mucho más allá, dando pie a una historia fantástica que en muchas ocasiones bordea el terror.

De esta forma, la(s) historia(s) que recoge esta novela gráfica articulan un discurso lírico sobre el olvido, que como dijo el poeta uruguayo Mario Benedetti, está lleno de memoria. Una memoria que recoge referencias diversas, de metáforas acertadísimas (el Flautista de Hamelin) a referencias culturales más que pertinentes (los relatos de Jorge Luis Borges acerca de la memoria, como Funes el memorioso, cuyo nombre sirve para bautizar al pueblo que protagoniza buena parte de esta ficción), conformando una obra pese a ello emotiva y nada cerebral.

Hay que señalar también que la nómina de dibujantes de Historias del olvido es tan nutrida como la de sus personajes: en sus páginas disfrutamos del arte a los lápices de David Rubín, Infame&Co., DaniMaiz, Manu Ortega, David Lafuente, Leticia Ruifernández, Abril Barrado, Paco Roca y Álex Orbe, a los que cabe sumar Raquel Alzate como autora de la ilustración de portada.

Todos ellos, pese a la diversidad de sus estilos, dan forma a una historia que se lee como un todo, y que pese a no ser una obra maestra del noveno arte (tampoco lo pretende en ningún momento), merece más atención de la que se le ha dado, pues es ambiciosa sin ser pretenciosa, y los logros están a la altura de sus considerables ambiciones.

Título: Historias del olvido
Autores: Luciano Saracino & Javier de Isusi (guión) / Varios autores (dibujo)
Editorial: Dolmen Editorial
Fecha de edición: octubre de 2007
132 páginas (b/n) – 15 €

Posted by marcas_b in 16:46:56 | Permalink | No Comments »